"Ante cualquier emergencia ponemos a disposición las instalaciones de la iglesia, incluso tenemos la posibilidad de establecer 30 camas con sus respectivos colchones por si se necesitan por causa de la pandemia", expresó el pastor Fabián Rotenberg.
Se ha demostrado que las clases de empatía los ayudan a fortalecer sus relaciones, a simpatizar con los problemas de los demás e incluso prevenir el acoso escolar; también permiten que cada niño sea escuchado, se sienta valorado y se convierta en parte de una comunidad.