Precio de la carne: corte por corte, los que más aumentaron en góndolas y carnicerías

Economía 15 de junio de 2021 Por Identidad Noticias
En un año el asado subió más de 92%, el matambre 80% y el vacío 84%. Los 4 motivos del incremento y las 3 soluciones para frenar la escalada de precios. El precio pollo sigue muy conveniente.
en-mayo-el-encarecimiento-relativo-del-asado-respecto-al-pollo-fue-del-21-interanual-y-relacion-al-mes-anterior-fue-36-conviene-consumir-pollo

En mayo pasado los precios de la carne vacuna subieron 76,6% frente al mismo mes del 2020. Según reveló un informe del CEPA, en términos interanuales la variación de precios nominales de la carne movió “muy por encima” de la variación de precios generales del período, que acumuló 47,3% aproximadamente.

Esto implica un encarecimiento de los diversos cortes en términos reales. A la cabeza de los aumentos sobresalen cortes de alto consumo popular como el asado (92,6%), matambre (80,2%) y vacío (84,6%), indicó el Centro de Economía Política Argentina.

En el 2020 la carne vacuna subió 7,6% en enero, 5,6% en marzo, 9,2% en abril, 7,7% en noviembre y 20,2% en diciembre. Pero en lo que va del año ya aumentó 6,3% en enero, 7,3% en marzo y 5,9% en mayo.

 

El informe del CEPA elaborado en base a datos del Instituto de la Carne Vacuna (IPCVA), refiere cortes seleccionados y ponderó en base a la canasta de consumo de la población desarrollada en el “Estudio de Usos y Actitudes sobre el consumo de Carne Vacuna en Argentina (IPCVA)”. Así, identificó la evolución de los distintos segmentos de cortes, según la categorización de cortes “caros, intermedios y económicos”.

 En mayo los cortes intermedios y caros son los que menos han aumentado, 5,3% y 5,7% respectivamente, mientras que el incremento de los cortes económicos alcanzó 7,8%. Junto a ello, el pollo, tuvo menor variación, ya que incrementó su precio 1,7%, destacó el CEPA.

 

Aumentos de cortes vacunos más caros:

Peceto 6,6%
 Bola de lomo 6%
 Lomo 5,7% 
 Colita de cuadril 5,1%
 Cuadrada 5,6% 
 Matambre 3,5%
 Vacío 4,5%
 

Aumentos de cortes vacunos de precios intermedios:

Bife angosto 7,2% 
 Picada especial 7,5% 
 Tapa de nalga 4,5% 
 Tapa de asado 4,5%
 

Aumentos de cortes vacunos más económicos:

Osobuco 9,9% 
 Picada común 8,7%
 Tortuguita 7,9%
 Roast Beef 7,5%
 Falda 6,4%
 Carnaza Común 6,4%
 

Dado el carácter sustituto del pollo respecto a los cortes vacunos, el CEP analizó la evolución de precios del pollo fresco entero respecto al principal corte vacuno consumido: el asado. Lo que se observa es que la brecha superó en mayo los elevados niveles de enero de 2021. “Es decir, si en ese mes, 1 kilo de asado equivalía a 3,70 kilos de pollo, en mayo de 2021, la equivalencia ascendía a 3,79 kilos de pollo”, señaló el reporte estadístico.

 

El encarecimiento relativo del asado respecto al pollo fue del 21% interanual y en relación al mes anterior fue de 3,6%. El asado subió 5,5% y el pollo 1,7%, lo cual, redunda en un abaratamiento relativo del pollo ante el asado.

 

El CEPA explicó algunos de los motivos de la suba del precio de la carne.

 

 1) El aumento de las exportaciones producto de la mayor demanda por China convierte a la carne en un cuasi commodity, atando el precio local al precio exportable.

 

 2) El aumento del maíz, por tratarse de un insumo utilizado para la ganadería y la producción de leche, huevos y pollos, entre otros productos alimenticios de primera necesidad

 

 3) El novillo negociado en Liniers se incrementó 120% en los últimos 12 meses ¿terneros y novillos como reserva de valor ante la perspectiva de la mayor demanda china y en un contexto de restricciones cambiarias? 

 

 4) Distorsión en la formación de los precios en la cadena de producción y comercialización de carne vacuna producto del accionar de frigoríficos con control sobre la misma.

En este marco, según el CEPA hay tres caminos para frenar la escalada de precios. En primer lugar, es necesario “desacoplar o desenganchar” el precio internacional del precio local, para evitar que el aumento de las demandas de carne o la suba del precio del maíz signifiquen un traslado inflacionario al mercado local. Para lograrlo, el Centro proponer utilizar las herramientas disponibles: cupos de exportación o retenciones.

 

En segundo lugar, destacó que se requieren “medidas que permitan controlar los aumentos arbitrarios y excesivos, regulando uno de los precios de referencia en la formación del precio de la carne, que es el maíz”. Para lograrlo, se planteó un esquema similar al del fideicomiso del aceite, que opera con una retención móvil que se mantiene dentro del sector. Si sube el precio del maíz, la retención adicional financia el maíz comprado por el productor local de carne vacuna.

 

En complementariedad se reclamó una “reconstrucción de la cadena de costos de la carne y un seguimiento detallado de la formación de precios de los frigoríficos”.

 

En tercer lugar, el CEPA recalcó que frente a las limitaciones de extender la frontera ganadera, se puede “apuntalar el engorde”, ya sea subsidiando el maíz o con mecanismos de financiamiento destinados al sector, o introducir mecanismos de derechos de exportación atados a mejoras en el stock ganadero, para lo que sería imprescindible lograr trazabilidad del animal.

Fuente: Ámbito Financiero

Te puede interesar